La vida es un juego

Aquí empieza tu nueva vida como jugador

La vida es un juego: aprende lo básico para convertirte en un jugador experto | Monte Aleph

Aprende lo más básico para convertirte en un jugador experto con esta habilidad básica del Método Monte Aleph

Primera lección del Método Monte Aleph

Qué vas a aprender en esta lección

  • Que la vida es un juego

  • Que solo hay dos formas de moverse dentro del juego

  • La habilidad más básica para empezar a jugar


La vida es un juego

Hasta aquí, nada nuevo…

“La vida es un juego, juégalo” (María Teresa de Calcuta)

"La vida es un juego de cartas: la mano que te toca representa el determinismo; la forma en que juegas, el libre albedrío" (Voltaire)

"La vida es como un juego, primero tienes que aprender las reglas y luego jugar mejor que nadie" (Einstein)


Es cierto que la vida es un juego pero...
¿De qué sirve saber eso si no actuamos en consecuencia?

Primero que todo: Si la vida es un juego...tendrá reglas, ¿no?

Tendrá un tablero.
Tendrá jugadores.
Tendrá un objetivo.

Si la vida es un juego y nosotros pertenecemos a la vida, entonces cabe esperar que nosotros mismos seamos parte de él: Somos jugadores.


Pero si no estás jugando conscientemente... si no estás moviéndote por el tablero
aplicando las reglas para conseguir tus objetivos... entonces, ¿a qué estás jugando?

Este juego es el más complicado que existe.
Cada pequeño acto, cada minúsculo movimiento, cuenta.
Y no solo eso, también cada emoción, cada pensamiento, cada palabra...

Lo primero de todo es saber que no sabemos.

Esto nos libera, sí, pero también nos hace conscientes de una tragedia:
Estamos jugando a ciegas.

"Aprende las reglas como un profesional para que puedas romperlas como un artista" (Picasso)


Si no estás jugando conscientemente...

¿Quién está moviendo tu ficha?

Si no conoces las reglas del juego ni qué puedes hacer como jugador...
Alguien está moviendo tu ficha sin tu consentimiento.


Jugar estás jugando. Eso es obvio. Aunque no lo sepas.
Y, de hecho, has conseguido cosas en tu vida.
Algunas deseables. Otras no tanto.


Pero si puedes imaginar una vida mejor y no la tienes, es que quizás no estás siendo
consciente de tus movimientos.


La vida es un juego y cada día es un nuevo turno.
Y en cada turno podemos realizar una serie de acciones.
Y cada acción se puede realizar de dos maneras.


Solo hay dos formas de moverte:

  1. Conscientemente: Piloto Manual (Decisión)

  2. Inconscientemente: Piloto Automático (Reacción)


O te mueves con decisión, sabiendo lo que estás haciendo, con libre albedrío.
O te mueves con reacción, sin controlar el proceso, siendo esclavo de la situación.


Cada acción cuenta, y nosotros damos más del 90% inconscientemente.


Vamos a ponerle solución a esto ahora mismo.


En esta primera lección vamos a aprender la habilidad más fácil de todas...
la más poderosa...
y la más complicada de dominar:


Se trata de ser conscientes en todo momento de que estamos jugando.
Para ello simplemente decimos “estoy jugando”.

"La gran finalidad de la vida no es el conocimiento, sino la acción" (Thomas Henry Huxley)


Regla nº1: No puedes parar de crear

Estás creando tu mundo en cada instante

Todo empieza por darnos cuenta, por ser conscientes de que la vida es un juego.
Si no somos conscientes, no hay nada que podamos hacer.

En cualquier momento, en cualquier lugar, ya sea solo con el pensamiento, o también
con la palabra...pero debemos decirnos “estoy jugando”.

Si no haces esto, no vas a poder hacer nada más.
No hay nada más fácil que esto.
No hay nada más sencillo.

Esto es tremendamente importante por la siguiente razón:
No puedes dejar de crear tu mundo en ningún instante.
No hay botón de apagado.

Todo, absolutamente todo lo que haces, sientes, piensas...
Todo lo que dices, miras, tocas...

TODO CREA TU MUNDO EN TODO MOMENTO.

Y esto no acaba aquí...

La vida está hecha de momentos, sí... pero en esos momentos pasan cosas.
A esas cosas las llamamos “eventos”.
Y los eventos condicionan tus acciones, emociones y pensamientos.

Estos eventos pueden ser externos (creados por otros jugadores).
O pueden ser internos (creados pos nosotros mismos).

Si no somos conscientes de que estamos jugando, todo esto va a ir ocurriendo en
automático (como hasta ahora), sin saber que estás creando tu mundo en todo
momento.

Un mundo que quizás no quieras crear.

"Tenemos la libertad de hacer conforme a nuestra preferencia, somos creadores de nosotros mismos"

(Giovanni Pico della Mirandola)


Todo es autorreferencial

Todo empieza por uno mismo

Si queremos ser buenos jugadores, lo primero de todo es tomar responsabilidad por
todo lo que ocurre en el tablero.

Pero no solo un poco de responsabilidad.
No.
El 100%.

Si tomas el 50% de la responsabilidad, otro jugador tomará el otro 50%.
Y el resultado ya no dependerá de ti exclusivamente.

El azar sigue existiendo, tiene su lugar, pero no es tan determinante.
El azar solo tiene poder sobre la creación de eventos.

Pero eres tú quien tiene la potestad de responder según tu voluntad.

Eso si estás consciente, si sabes que estás jugando.
Si no, ese evento y todos los demás serán quienes se encarguen de crear tu futuro.

Por eso es tan importante ser responsable, tener responsabilidad.
La palabra responsabilidad es la suma de “responsa” + “habilidad”.
Y la palabra “responsa” significa respuesta.

El mundo es autorreferencial.
Se crea a partir de ti.
De tu habilidad para responder ante los eventos.

Ni más ni menos.

Puedes seguir respondiendo ante los eventos de forma automática, inconsciente.
O puedes tomar la mejor decisión de tu vida y hacerte cargo de ella.

Aquí empieza el libre albedrío.

"El drama de la vida es uno psicológico, en el cual todas las condiciones, circunstancias y

eventos de tu vida son atraídas por tus asunciones" (Neville Goddard)


Entendiendo el libre albedrío

Donde reside el secreto de todo...

El único momento en el que podemos ser realmente libres,
es el momento en el que elegimos.

Es un instante, y es donde se decide todo.
La tragedia es que constantemente estamos eligiendo.
Sin ser conscientes en absoluto.

Veamos cómo revertir esa situación entendiendo el paso a paso de un instante:

  1. Un evento aparece en el tablero de juego.

  2. Usamos nuestra primera habilidad y decimos “estoy jugando”.

  3. Decidimos tomar el 100% de la responsabilidad.

  4. Realizamos una acción consciente y deliberada.

En lecciones posteriores profundizaremos en esto, pero antes, entendamos una
cosa: Todo lo anterior sucede en un instante.
Y ese instante puede durar menos de un segundo.

“Segundo”, como su nombre indica, va después de algo.
¿Después de qué?
De lo primero.

Del instante.

Por eso debemos ejercitarnos continuamente.
Por eso debemos usar y abusar de nuestra primera habilidad.
Porque un instante pasa volando y, o estás atento, o te lo has perdido.

En cualquier momento dite: ¡Estoy jugando!

Hazlo al menos 100 veces al día.
La práctica hace al maestro.

"El libre albedrío es la clave que hace grandioso este mundo. La vida no se trata de lo que

vivimos, la vida se trata del instante en el que elegimos" (Javier Wolcoff)